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Otro intento de Mauricio Macri de desplazar al juez que lo investiga por el espionaje a familiares del ARA San Juan

El exmandatario debe volver a presentarse en Dolores este miércoles pero su abogado, Pablo Lanusse, volvió a recusar al juez Martín Bava. Se trata de otra maniobra para no tener que declarar ante el magistrado, quien rechazó in limine el planteo en su contra.

Mauricio Macri volvió a recusar al juez Martín Bava, que intenta tomarle indagatoria por el espionaje a los familiares de los 44 tripulantes del ARA San Juan, el submarino que se hundió en noviembre de 2017. La presentación de la defensa del expresidente para intentar correr al juez, al que tilda de parcial y cuestiona por haberlo convocado a declarar sin que hubiese sido relevado de la obligación de guardar secretos de inteligencia, se produce dos días antes de la cuarta citación que cursa Bava para que Macri se presente en Dolores. El magistrado resiste a los embates del expresidente y rechazó el segundo intento por correrlo, que ahora deberá ser revisado por la Cámara Federal de Mar del Plata.

El 20 de octubre pasado, Macri recusó por primera vez al juez que subroga en Dolores desde que Alejo Ramos Padilla se mudó al Juzgado Federal 1 de La Plata. Entonces, Macri acusó a Bava de ser parcial y de prejuzgar al dar por acreditado que existió espionaje durante su gobierno.

En su nueva presentación contra Bava, la defensa de Macri vuelve a señalar que el magistrado no es imparcial y que incurrió en el prejuzgamiento del exmandatario pero suma también un nuevo elemento: le endilga al juez no haber actuado como corresponde al citar a Macri a indagatoria sin que tuviese autorización de revelar secretos de inteligencia.

A las horas de la segunda presentación, Bava rechazó in limine la recusación de Macri. El juez sostuvo que no había argumentos “sensatos” para pedir su apartamiento de la causa. Además, explicitó que él creía que no era necesario el relevamiento del secreto para que Macri declarara el jueves pasado en Dolores.

Bava remarcó que Macri no es ni fue agente de inteligencia, y que, además, la ley de inteligencia no ampara delitos como los que se investigan en la causa. “Los hechos que se investigan ante estos estrados no versan en lo absoluto sobre situaciones de riesgo para la seguridad interior y/o para la defensa nacional y por ende no revisten el carácter de secreto”, resaltó.

Decide la Cámara Federal de Mar del Plata
La segunda recusación de Macri subirá ahora, después del rechazo in limine de Bava, a la Cámara Federal de Mar del Plata. Frente a la primera recusación, ese tribunal –con los votos de Alejandro Tazza y Eduardo Jiménez– ratificó a Bava al frente del expediente y le respondió a Macri que, en realidad, el juez daba los hechos por acreditados en el caso de las otras nueve personas que procesó en la misma resolución en la que lo llamó a él a indagatoria.

Más allá del espaldarazo, la resolución de la Cámara condicionó a Bava, ya que los jueces Tazza y Jiménez le ordenaron actuar con mesura y recato. El jueves pasado, Macri finalmente se presentó frente a Bava después de un magro acto en la plaza local de Dolores. Cuando su defensor, Pablo Lanusse, advirtió que el expresidente no había sido relevado del deber de guardar secreto en cuestiones de inteligencia, reclamó que se suspendiera la audiencia. El fiscal Juan Pablo Curi estuvo de acuerdo con que había que pedirle al presidente Alberto Fernández que levantara el secreto.

A las horas, antes de viajar hacia Roma para participar del G20, Fernández relevó a Macri. En el decreto, también firmado por Juan Manzur y Martín Soria, se dejaba en claro que el expresidente podría haber declarado porque la ley de inteligencia no está por encima del derecho de defensa.

El viernes pasado, Bava volvió a citar a Macri para el miércoles próximo a las 12. En las últimas horas, además, se conoció una declaración de exmandatarios de la derecha iberoamericana en apoyo a Macri, que hablan de una convocatoria intempestiva del juez. Sin embargo, Macri figura en la causa desde el 23 de septiembre del año pasado, cuando la interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Cristina Caamaño, lo denunció por el espionaje sobre las familias. Al día siguiente, el fiscal general de Mar del Plata Daniel Adler impulsó la denuncia y Macri quedó imputado. Bava lo llamó a indagatoria después de haber tomado once anteriores y haber dictado nueve procesamientos en la causa.

Para el juez, Macri ordenó y posibilitó el espionaje sobre los familiares. El objetivo de las tareas ilegales de la AFI era adelantarle información al entonces presidente acerca de los movimientos de los parientes. La actividad de la AFI se extendió desde diciembre de 2017 hasta finales de 2018, cuando finalmente se halló el submarino. La delegación Mar del Plata de la exSIDE fue la responsable de los seguimientos, infiltraciones y el ciberpatrullaje, según Bava.

Fuente
Página 12