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Los contagios crecen de manera vertiginosa pero igual hay mucha resistencia a las vacunas

La vicepresidenta electa de los Estados Unidos,, Kamala Harris, recibió hoy la aplicación en un intento de convencer a la población de aceptar ser vacunada, en el Centro de Unidad Médica de Washington. Biden Patricia Cummings administers the COVID-19 vaccine to Vice President-elect Kamala Harris December 29, 2020 at the United Medical Center in Washington, DC. (Photo by ALEX EDELMAN / AFP)

Mientras varios países siguen mostrando altos índices de nuevos contagios de coronavirus, como Gran Bretaña, que hoy notificó 53.000 en un día, las autoridades comenzaron a mostrar preocupación por la resistencia de amplios sectores de la población a vacunarse, a punto tal que el Gobierno italiano anunció que no descarta declarar obligatoria la inmunización.

Paralelamente, Venezuela firmó hoy un contrato con Rusia para la adquisición de la vacuna Sputnik V, lo que permitirá en una primera fase alcanzar a 10 millones de personas, informó la vicepresidenta Delcy Rodríguez, y Cuba anunció que podrá inocular a toda su población con una vacuna propia en el primer semestre de 2021, afirmó el director del Instituto Finlay de Vacunas (IFV), Vicente Vérez Bencomo.

Un paso más atrás, el Gobierno de Colombia ratificó en las últimas horas el decreto que agiliza, a través del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), los trámites para permitir el uso de emergencia de las vacunas, de las que hay ya negociadas unas 40 millones de dosis.

Sin embargo, la gran expectativa que se vivió a mediados de la semana pasada con la puesta en funcionamiento de las primeras campañas de vacunación en los pocos países que hicieron punta en la carrera por los antídotos, dejó paso hoy a una sensación de desazón de parte de las autoridades por la indiferencia -cuando no directamente resistencia- de parte de la población a la hora de decidir si quiere ser inmunizado.

El Gobierno italiano no descartó hoy hacer obligatoria la vacunación si «en los próximos meses» no alcanza los dos tercios de la población, el mínimo necesario para pensar en una inmunidad de masas.

«Por ahora será voluntaria, pero sin una adhesión masiva a la vacuna, nos veremos obligados a imponerla; hay que llegar a dos tercios de los italianos en los próximos meses», advirtió el viceministro de Salud, Pierpaolo Sileri, en una entrevista publicada hoy por el diario La Stampa.

La advertencia de Sileri se dio 48 horas después del inicio de la campaña por la que desde el domingo 7.609 personas recibieron ya la vacuna en el país.

El país que por lejos más vacunas ya aplicó es Estados Unidos, también el más golpeado por la pandemia, con más de 2.127.000 dosis inoculadas y un total de 11.445.000 distribuidas en el territorio, de acuerdo con las estadísticas de la red estatal de Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Sin embargo, autoridades sanitarias del gigante norteamericano mostraron su preocupación, tras advertir que la cifra de vacunados hasta ahora es diez veces menor que la prevista.

La vicepresidenta electa, Kamala Harris, recibió hoy la aplicación en un intento de convencer a la población de aceptar ser vacunada, luego de que hiciera lo propio el mandatario electo, Joe Biden, en una transmisión pública.

Estados Unidos «ciertamente no está en los números en que queríamos estar a fines de diciembre» en cuanto a personas vacunadas contra el coronavirus, dijo Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Alérgicas e Infecciosas.

El Gobierno, que inició este mes la inmunización masiva en el país más afectado por la pandemia, había dicho que su meta era que 20 millones de personas estuvieran inmunizadas para fines de diciembre.

Estados Unidos acumula ya más de 19,3 millones de contagios de coronavirus, incluyendo 168.817 registrados en las últimas 24 horas, informó hoy la Universidad Johns Hopkins.

Otras 1.718 personas murieron en el mismo lapso, con lo que el total de decesos por la enfermedad se elevó a más de 334.800, agregó la universidad de Baltimore, Estados Unidos.

El alerta por la resistencia a recibir la vacuna descubierta en distintas partes del mundo motivó incluso una intervención del Vaticano, que consideró hoy que rechazarla «podría aumentar gravemente los riesgos para la salud pública» y «para otros», y pidió que las campañas de vacunación se hagan «dando prioridad a los que más lo necesitan».

«Creemos que es importante considerar tomar una decisión responsable al respecto, dado que el rechazo de la vacuna también puede suponer un riesgo para otros», plantearon de forma conjunta la Pontificia Academia para la Vida y la Comisión Especial para la Covid-19.

Las contramarchas a la hora de planificar masivas campañas no solo chocan con las decisiones personales, sino también con los procedimientos que se aplican para autorizar o no algunas vacunas, aún con el estatus de emergencia como el que se está utilizando en todo el mundo.

Al respecto, el ente regulador de la Unión Europea (UE) dijo hoy que probablemente no podrá autorizar el uso de la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca y la Universidad de Oxford en enero porque aún necesita más información de sus fabricantes.

La multinacional sueco-británica AstraZeneca y la Universidad de Oxford «ni siquiera han llenado el formulario de solicitud formal (de autorización) ante nosotros», dijo el vicedirector de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), Noel Wathion.

La EMA aprobó hace una semana el uso de emergencia de la vacuna estadounidense-alemana de Pfizer-BioNTech, allanado el camino para el inicio del proceso de inmunización masiva en los 27 Estados de la UE, el fin de semana pasado.

Pero el Reino Unido, que salió de la UE este año, tiene previsto aprobar en estos días la vacuna de AstraZeneca-Oxford, según la prensa local esta misma semana.

Fuente: Telam

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