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Azerbaiyán aseguró que mató a 2.300 separatistas armenios en Nagorno Karabaj en tres días, pero los balances oficiales dicen que fueron 98

Imagen conflicto armado provista por el ministerio de Defensa de Azerbaiyán   
Imagen: AFP

Por su parte, el gobierno de Erevan dijo que 790 soldados azerbaiyanos perdieron la vida y otros 1.900 resultaron heridos. Las dos partes se han acusado de atacar áreas civiles, incluso en áreas alejadas del enclave en disputa.

Azerbaiyán indicó el miércoles que desde el fin de semana fueron neutralizados 2.300 separatistas armenios y que continuaban “intensos combates” en Nagorno Karabaj, enclave separatista armenio en territorio azerbaiyano apoyado por Ereván.

“Desde el 27 de septiembre y hasta esta mañana, alrededor de 2.300 combatientes enemigos fueron eliminados y heridos”, dijo el ministerio azerbaiyano de Defensa”, citado por la agencia ANI.

Al mismo tiempo que acusa a su adversario de atacar posiciones civiles, el ministerio reivindicó la destrucción de 130 tanques, 200 piezas de artillería, 25 baterías antiaéreas y misiles tierra-aire S-300. Dijo que las fuerzas separatistas de Karabaj habían “bombardeado la ciudad de Terter, apuntando a civiles e infraestructura civil”.

Por su parte, el portavoz del ministerio armenio de Defensa, Artsroun Hovhannisian, mencionó “137 tanques y blindados destruidos, 72 drones, siete helicópteros y un avión de guerra derribados. 790 soldados azerbaiyanos murieron y 1.900 resultaron heridos”.

Un hombre señala manchas de sangre en una carretera después de que una persona resultó herida, lo que los lugareños dijeron fue el resultado de los bombardeos durante los combates en la región separatista de Nagorno-Karabaj en la ciudad de Terter, Azerbaiyán, 30 de septiembre de 2020. (REUTERS / Aziz Karimov)

Por el momento, todos estos datos no se han podido verificar con una fuente independiente.

En los dos país, una retórica de guerra en estos últimos meses ha alimentado el fervor patriótico. Tras decretarse la movilización y la ley marcial en los dos territorios, numerosos voluntarios se presentaban para combatir en el frente.

“Es un sentimiento de mucho orgullo. Lo esperábamos desde hacía 25 años”, dijo a la AFP Shaddin Rustamov, un recluta azerbaiyano de 25 años en Bakú.

Azerbaiyán afirma haber reconquistado territorios y perturba las líneas de suministro armenias. Nagorno Karabaj dice, por su lado, que retomó posiciones.

La gente lleva el ataúd de un miembro de las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán que supuestamente murió durante los combates en la región separatista de Nagorno-Karabaj, durante un funeral en el distrito fronterizo de Tertar de Azerbaiyán el 29 de septiembre de 2020. (REUTERS/Aziz Karimov)

Ninguna negociación

La escalada del conflicto aleja una solución diplomática. El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, cerró la puerta a unas negociaciones inmediatas con una mediación rusa, horas después de un voto unánime del Consejo de Seguridad de la ONU para poner fin a las hostilidades y “retomar cuanto antes negociaciones constructivas”.

“No es apropiado hablar de una cumbre Armenia-Azerbaiyán-Rusia, en un momento en que hay intensos combates”, dijo a la prensa rusa, según la agencia oficial de noticias Interfax, considerando que “para que haya negociaciones es necesario una atmósfera y condiciones adecuadas”.

Rusia, potencia regional del Cáucaso del Sur, mantiene relaciones cordiales con Armenia y Azerbaiyán, ambas antiguas repúblicas soviéticas. Ereván forma parte de una alianza militar dominada por Moscú, que suministra armas a los dos bandos.

Un hombre camina junto a un edificio de apartamentos que supuestamente fue dañado por los recientes bombardeos durante los combates en la región separatista de Nagorno-Karabaj, en el distrito fronterizo de Tertar en Azerbaiyán el 29 de septiembre de 2020. (REUTERS / Aziz Karimov)

El Kremlin, que reclama el cese inmediato de los combates, los más graves desde 2016, dijo estar dispuesto a una mediación, en una región muy inestable que podría verse sacudida de lleno si estalla una guerra abierta entre Bakú y Ereván.

Rusia, Francia y Estados Unidos son los tres mediadores en el conflicto dentro del llamado Grupo de Minsk que, desde 1992, no ha conseguido encontrar una solución durable en Nagorno Karabaj, un territorio que se autoproclamó independiente de Azerbaiyán con el apoyo de Armenia. Una guerra a principios de los años 1990 causó 30.000 muertos.

Según los balances oficiales, probablemente parciales, los enfrentamientos que estallaron el domingo dejaron 98 muertos, entre ellos 81 combatientes separatistas y 17 civiles de ambos bandos.

Los residentes locales se reúnen fuera de un dugout listos para refugiarse durante los combates en la región separatista de Nagorno-Karabaj en la ciudad de Terter, Azerbaiyán, 30 de septiembre de 2020. (REUTERS/Aziz Karimov)

Azerbaiyán no comunicó ninguna pérdida militar, y los dos campos se acusan de haber iniciado las hostilidades.

Posible internacionalización

Armenia señaló el martes que un cazabombardero turco, en apoyo a Azerbaiyán, había derribado uno de sus aviones militares, lo que desmintieron rápidamente Ankara y Bakú.

Una intervención militar directa de Turquía supondría un giro importante y la internacionalización del conflicto.

Una foto muestra lo que se dice que son los restos de un avión de combate SU-25 de las fuerzas aéreas armenias derribado durante los combates sobre la región separatista de Nagorno-Karabaj (Centro de información unificado de Armenia vía REUTERS

Ankara es la única potencia que no pidió un alto el fuego. Alentó, al contrario, a su aliado azerbaiyano a retomar el control de Karabaj por la fuerza y a humillar a Armenia, su enemigo histórico.

El Kremlin llamó el martes a Turquía, con quien mantiene relaciones complicadas pero pragmáticas, para que se abstuviera de “echar leña al fuego”.

Fuente: Infobae