Nacionales

Ceferino Reato: “Había voces que siempre le adjudicaron el crimen del padre Mugica a Montoneros, como la de Antonio Cafiero”

Padre Carlos Mugica
Padre Carlos Mugica

La reciente revelación de la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, sobre el asesinato del cura Carlos Mugica a manos de Montoneros, volvió a poner el foco sobre la violencia política en la década del 70.

En diálogo con Infobae, el periodista e historiador Ceferino Reato reflexionó sobre las razones detrás del magnicidio y aseguró que el célebre cura villero era un personaje extraordinario que “podría haber sido acribillado tanto por Montoneros como por la Triple A”.

“El kirchnerismo, La Cámpora y (Juan) Grabois hacen una reivindicación demasiado rápida de los 70, porque estarían reivindicando a una persona asesinada por Montoneros y ellos mismos se reconocen un poco los herederos de sus ideales”, aseguró el autor del libro Los 70, la década que siempre vuelve.

¿Te sorprendió que Patricia Bullrich dijera que al padre Carlos Mugica lo mató Montoneros?

Si, me sorprendió mucho. Yo siempre he puesto en duda que haya sido la Triple A, como dictaminó en su momento la Justicia Federal en base a un testimonio muy cuestionado de uno de los acompañantes del Padre Mugica, que cambió varias veces su declaración. Había voces que siempre le adjudicaron el crimen a Montoneros, por ejemplo Antonio Cafiero. Él me lo dijo personalmente. Cuando estaba haciendo sus memorias me mandó algunos trechos que tengo guardados. Después en la versión definitiva la atribución a Montoneros está un poco más omitida, porque intervinieron algunos parientes en la edición. Él estaba convencido porque el propio Mugica le había dicho que lo iban a matar. También hay artículos de Jacobo Timerman escritos en La Opinión. Cuenta un encuentro con Mugica, el cura estaba convencido que Montoneros lo tenía en la mira.

¿Cuál era la opinión de Mugica sobre la violencia política?

Fue un personaje extraordinario. Al principio empezó avalando la violencia de abajo, porque la justificaba la violencia de arriba. Pero cuando Perón volvió al país, él tuvo pronunciamientos muy valientes. Les dijo a los Montoneros: “Hasta acá los acompañé, ahora empuñar las armas no tiene ningún sentido, yo prefiero que me maten a matar”. Mugica y otros sacerdotes se separan de Montoneros después del asesinato de José Rucci. Entre ellos el padre Jorge Galli, que pronunció una frase histórica: “Cómo le van a discutir a Perón qué es el peronismo, ustedes están cayendo en la soberbia armada”.

En un principio tenía una relación de mucha cercanía con algunos dirigentes de Montoneros, ¿cómo fue evolucionando?

Claro, él fue el que casó a Mario Firmenich. Fue una suerte de guía espiritual en el Colegio Nacional de Firmenich y muchos otros jóvenes. Estuvo muy cercano, avalando la violencia “de abajo”, pero una vez que el pueblo pudo votar y volvió Perón, a la violencia no le encontraba ningún sentido. De hecho, participó en el gobierno de Perón, en el área de Bienestar Social con José López Rega. Fue muy cuestionado por haber aceptado ese cargo, pero también después quebró su relación con López Rega. Por eso digo que es un personaje extraordinario porque genuinamente quería mucho al pueblo y estaba en el medio. Terminó mal con Montoneros y con López Rega, cualquiera lo podía matar, tanto Montoneros como la Triple A. Yo cada vez me convenzo más de que fue Montoneros, aunque hay que investigarlo bien. Era un personaje de paz que como queda en el medio podía ser acribillado por los dos extremos, pero fue en los 70, una época en la que era muy difícil estar en el medio.

¿Cree que políticamente el simple hecho de haberse acercado a López Rega podría haber sido razón suficiente para matarlo?

No. Las críticas de Mugica a Montoneros luego del asesinato de Rucci fueron uno de los avales para que muchos grupos de la juventud se separaran de Montoneros y fundaran la JP Lealtad. Los argumentos de Mugica fueron decisivos para convencer a los jóvenes de clase media pero también al movimiento villero. Se calcula que la mitad del movimiento villero se fue con la JP Lealtad. El asesinato de Rucci militariza a Montoneros y esa disidencia lo deja muy diezmado, se calcula que se fueron un tercio de los jóvenes peronistas a la JP Lealtad. Firmenich le tomó mucha bronca a Mugica.

¿Por qué no reivindicaron el asesinato?

El asesinato de Rucci tampoco nunca lo reivindicaron, pero después lo fueron aceptando porque las evidencias terminaron siendo muy fuertes. Yo le pregunté a algunos líderes por qué no reivindicaron el crimen de Rucci. Me dijeron: “Nosotros no éramos boludos, la cuestión era apretar a Perón, pero no hacerlo público porque a las bases no les iba a gustar”. Imaginate a Mugica. Si lo mataron ellos, fue un error político tremendo, no solo un error moral, porque era realmente un hombre muy querido en todo el pueblo peronista. Lo que dijo Bullrich pone en mucha contradicción a Montoneros, pero también a La Cámpora, a Cristina y a Grabois. Grabois entregó subsidios en un barrio popular esta semana y en los móviles estaba la cara del Che Guevara y la cara del padre Mugica. ¿No fue acaso el gobierno de Cristina el que impulsó esa linda obra que es una especie de recordatorio al Padre Mugica en la avenida 9 de Julio? Todo eso se pone en cuestionamiento, para mí es una cosa muy importante lo que ocurrió el sábado a la noche desde el punto de vista simbólico – político.

reato

¿La forma en la que lo mataron coincide con el modus operandi de Montoneros o se parece más al de la Triple A?

Podría haber sido cualquiera, creo que se llegó a un momento de extravío. También hay que decirlo, Montoneros era una organización piramidal pero muchos grupos tenían cierta autonomía, ellos no lo quieren reconocer pero había grupos medio autónomos dentro de la organización.

¿No se suele atribuir el crimen de Rucci a esa autonomía?

Algunos dicen eso, yo en el libro muestro que el grupo fue cambiando. Pero hay muchos testimonios coincidentes que señalan a Mario Firmenich ese mismo día reivindicando el asesinato con un “fuimos nosotros” muy explícito en la redacción de la revista El Descamisado. Esos testimonios son los de Ricardo Roa, secretario adjunto de Clarín, o Ricardo Grassi, que es un periodista muy importante que vive en el exterior. En el caso este me parece que estaba bastante claro que Firmenich sabía, lo reivindicó y se mostraba muy contento. Y es muy coincidente con el clima de época, de tirarle un fiambre o tirarle un muerto al otro. La violencia política tiene esa característica tan difícil de entender: que la muerte vale tanto como una solicitada.

¿Si a Mugica lo mató Montoneros se genera una contradicción en el relato de ciertos sectores?

Si, yo creo que el kirchnerismo, La Cámpora, Grabois, todos esos personajes hacen una reivindicación demasiado rápida de los 70. Mugica es un personaje muy extraordinario pero a ellos les crea la contradicción porque estarían reivindicando a una persona asesinada por Montoneros y ellos mismos se reconocen un poco los herederos de sus ideales. Cristina también dice, hay que ser justo, que ella está en contra de la lucha armada. Y está muy bien que lo diga, pero eso no basta porque Montoneros era una utopía que relativizaba los derechos humanos, relativizaba la vida de los otros, los otros podían morir. No se puede levantar la bandera del padre Mugica y al mismo tiempo ser tan ingenuo como para ser suave respecto de Montoneros y los jóvenes guerrilleros de los 70.

Cristina Kirchner
Cristina Kirchner

¿Qué otra lectura se puede hacer desde la actualidad política?

Yo diría que hay que empezar a ver bien el tema de por qué tantos jóvenes de clase media y clase media alta, y también los sectores populares, se lanzaron a la lucha armada. ¿Cómo fue que canalizaron hacia las armas deseos legítimos como la igualdad social? ¿Cuál fue la causa por la que salieron tantos a morir y a matar? Eso me parece que hay que tenerlo siempre presente sobre todo cuando las sociedades se someten a quiebres tan grandes como ha sido esta pandemia, el confinamiento y el aumento de la pobreza y el desempleo. Que la Argentina que viene no nos agarre desprevenidos con este tema.

Seguí leyendo:

Patricia Bullrich hizo autocrítica por su militancia en la JP y afirmó: “Los Montoneros mataron al Padre Mugica”

El impacto de la cuarentena: sólo 3 de cada 10 empresas recuperaron la actividad que tenían previo a las restricciones